miércoles, 15 de mayo de 2013


Ahora que se acerca el verano  (eso dicen , yo lo dudo ) también  ha llegado la hora de zambullirnos en la playa o en la piscina
 Yo he escogido la segunda opción porque la playa  en el Cantábrico esta muy bien, muy bonito, muchas olas  y todo eso pero congelada

 Para meterte en el agua  necesitas casi media hora, primero un pie, un poquito solo,  la puntita del dedo gordo y sales corriendo para atrás como los cangrejos,  luego te dices a ti misma " pero si solo esta un poquito fresquita  y oyes  por ahi detrás a un señor sexagenario , negro como el azabache  ( debe vivir en la playa porque con este tiempo no se entiende, eso  o que se mete chutes de solarium ) sacando pecho  donde un día se intuía una tableta de chocolate pero ahora esta toda cuchurria    “esta el agua buenísima”   y entonces tu piensas "si este señor lo dice será verdad" y metes el otro dedo gordo del pie y sigue fría   pero claro  como ese señor  a dicho eso y ves criaturas de pecho entrando a saco en al agua  salpicándolo todo como si les fuera la vida en ello, no te queda mas remedio que hacerte la valiente y entras en el agua
   Y aquí empieza el baile

Primero  te quedas sin respiración, luego  empiezas a caminar de puntillas como si estuvieras saltando las brasas de la noche de san Juan y cuando por fin ya has llegando hasta la cintura viene tu hija corriendo como alma que lleva el diablo   mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii  y se te abalanza como un buldózer  a ti  y entonces se te corta la respiración del todo  pero  por finnnnnn  te has mojado enterita  y  es cierto ¡¡si hasta esta buenísima el agua¡¡.